¿Qué son las oposiciones?

La oposición es el sistema mediante el cual la Administración Pública selecciona a las personas que tienen interés en ocupar una de las plazas vacantes en algún organismo público. Estas pruebas tienen por objeto conocer la capacidad de las personas que se presentan y seleccionar a las más adecuadas para ocupar las plazas vacantes.

La oposición está regida por unas bases de la convocatoria donde se recogen los requisitos que se exigen a los aspirantes, el plazo para la presentación de la instancia para participar en la misma, las pruebas que han de superar los opositores, el mecanismo de incorporación en la Administración así como otra serie de normas complementarias. La información correspondiente a la convocatoria que te interesa la podrás encontrar en estas páginas electrónicas.

La oposición es la puerta para acceder a una gran variedad de puestos de trabajo que anualmente convocan distintos organismos de cada una de las Administraciones del Estado. Estar informado de los tipos de plazas y los requisitos de los aspirantes, tener la titulación adecuada y prepararse con tiempo para las pruebas de selección son los elementos fundamentales para poder entrar en la Administración Pública.


Trabajar en la Administración Pública

Trabajar para la Administración Pública tiene numerosas ventajas, entre otras:

  • Se adquiere un contrato estable desde el primer momento.
  • Se obtiene un buen sueldo que es revisado periódicamente.
  • La solidez y seguridad caracterizan tanto el puesto de trabajo como el sueldo obtenido.
  • Existen posibilidades de promoción y movilidad en los puestos de trabajo. De esta forma, con la titulación adecuada o los méritos realizados se puede ascender en la categoría adquirida.

Como contraprestación se exige del funcionario un trabajo honrado, ágil y eficaz capaz de atender a los administrados como si éstos fueran clientes y el funcionario debe ser consciente de que la persona a la que atiende y que contribuye con sus impuestos a pagar su sueldo, debe regresar a su domicilio con su problema solucionado o, al menos, con la conciencia clara de que se le ha dispensado el servicio que esperaba: información veraz, fiable, precisa, proporcionada con educación, corrección y seriedad.

Por tanto, las pruebas de selección de unas oposiciones sirven para escoger al aspirante que está mejor preparado para desempeñar el puesto al que desea acceder, y el uso del material estudiado no termina en la superación de las pruebas, sino que es en ese momento cuando realmente comienza su aplicación.

Proceso selectivo

Una oposición es un procedimiento selectivo consistente en una o más pruebas en que los aspirantes a un puesto de trabajo muestran su respectiva competencia, juzgada por un tribunal. Estos puestos de trabajo son ofrecidos a través de convocatorias por las Administraciones Públicas, de ahí que estas ofertas de empleo se denominen Ofertas de Empleo Público (OPE), publicadas en los Boletines Oficiales del Estado, Autonomías y Provincias.

Hay tres tipos de procedimiento selectivo:

  • Oposición: es la celebración de una o más pruebas para determinar la capacidad y aptitud de los aspirantes y fijar un orden de prelación.
  • Concurso: es la comprobación y calificación de los méritos (Currículo, prácticas, titulación, cursos de formación,...) de los aspirantes y en el establecimiento del orden de prelación de los mismos.
  • Concurso-oposición: es la unión de ambas, por lo que habrá una fase de pruebas y una fase de evaluación de méritos.

Todas las pruebas se adecuan al puesto de trabajo al que aspira un opositor y a la administración para que trabajará.

Fases de una oposición

El proceso de las oposiciones es largo. Cada año, en el mes de febrero, el Ministerio de Administraciones Públicas publica en el BOE el Real Decreto por el que se aprueban las ofertas de empleo público para ese año. Es un listado de todos los puestos de trabajo que se convocarán en toda España.

A continuación, cada Administración Pública lanza sus Ofertas de Empleo Público a través de los Boletines Oficiales correspondientes. Estas Ofertas ya son concretas a un puesto de trabajo y a una administración específica.

Tras las Ofertas de Empleo concretas, las diferentes Administraciones aprueban las bases que regirán las futuras oposiciones. Y en el periodo de unos días, meses o incluso años, se publica la convocatoria a partir de la cual se abre el plazo de presentación de instancias o solicitudes.
Este plazo de presentaciones se cuenta en días naturales o hábiles a partir del día siguiente de la publicación en el Boletín Oficial.
A veces se da el caso en que las bases y la convocatoria se publican el mismo día.

Tras haber presentado las solicitudes, aparecen las listas provisionales de candidatos y más tarde las definitivas.

El siguiente paso ya son las pruebas y aquellos aspirantes que las hayan superado deberán presentar toda la documentación requerida para el nombramiento y toma de posesión, la fase final que cierra el ciclo de las oposiciones.

Puntos más importantes de las bases:

  • Descripción del puesto de trabajo. Los requisitos generales y específicos que un opositor ha de cumplir para poder acceder al puesto de trabajo que se anuncia.
  • Los pasos a seguir para presentar las instancias (solicitudes para participar en las pruebas): pago de tasas y lugar donde presentar la documentación.
  • La admisión de los aspirantes.
  • Información de quien compone el Tribunal calificador de las pruebas y méritos.
  • Datos del inicio y desarrollo de las pruebas, así como las características del proceso selectivo.
  • Información de los pasos a seguir una vez superadas las pruebas. En aquellos casos en los que corresponda, muestran el temario sobre el que versarán las pruebas.
  • Por último, en algunos casos, se incluyen los formularios que el opositor necesitará en las diversas fases.